HISTORIA ATHLETIC CLUB

 
ORÍGENES Y ANTECEDENTES:
 
La presencia del fútbol en la capital vizcaína data desde 1887 y tiene su origen en los hermanos Miguel y Rafael Ferrer Malzárraga, miembros ambos del popular Gimnasio Zamacois fundado en Bilbao en 1879. Ambos hermanos aleccionaron al resto de socios con este novedoso deporte que triunfaba en las islas y cuyo beneficio higiénico era muy saludable para el cuerpo y la mente, principio muy en boga en aquellos tiempos. De la práctica de este deporte y su inmediato desarrollo apenas más se sabe, pero el espaldarazo definitivo vendría en 1889 teniendo su origen en la colonia británica que en torno a la compañía hispano-británica, Astilleros del Nervión S.A., se reunió en la ría bilbaína. Dicha empresa, constituida en 1888 a tenor de la construcción de buques para la Armada, estaba coparticipada por José María Martínez de la Riva y Richardson y el británico Charles M. Palmer, socios quienes unidos para la ocasión venían precedidos de poseer ya importantes emporios relacionados con la acerería y la construcción naval.

En 1889 los miembros de procedencia británica, la mayoría procedentes de Southampton, Portsmouth y Sunderland, ya jugaban al rugby en las campas del barrio de Santutxu y estrenado desde el 18 de septiembre de 1887 el Hipódromo de Lamiako, rápidamente simultanearon la práctica del rugby con la del fútbol, convirtiéndose este último deporte en el favorito y en una constante para una localidad que en 1885, prueba de su gran desarrollo industrial, contaba con ochenta y tres barcos a vapor matriculados pertenecientes a una flota de armadores británicos con delegaciones en Bilbao y máximos accionistas de varias navieras vizcaínas como eran La Flecha, Manuel María Arrotegui, la Línea de Vapores Serra, José María Serra y Font, Dionisio Eizaga, José María Martínez de La Riva o Eduardo Yeves.

Tal y como sucede con los británicos y su arraigadas costumbres, pronto dieron cuenta a la formación de un club en el cual desarrollar sus actividades recreativas, fundándose en fecha sin precisar el Club Atleta de los Astilleros del Nervión como aparecía rotulado en agosto de 1892 en su traducción al español, sociedad conocida popularmente como el Athletic Club, teniendo como presidente a Henry Jones y como secretario a W.H. Calvert, mientras presidente honorario era Adolfo de Urquijo e Ybarra, uno de los máximos accionistas de la compañía tras los problemas habidos entre Martínez de la Riva y Palmer.
Los miembros del Athletic Club, quienes conocen de sobra las actividades del Gimnasio Zamacois y sus pinitos con el fútbol, desafían a los bilbaínos el 3 de mayo de 1894, imponiéndose sobradamente por 5-0 ante la falta de preparación de los locales. Este resultado no influye en el ánimo de los bilbaínos, pero sí perciben que deben mejorar ostensiblemente para alcanzar el nivel de los británicos. Precisamente en ese mismo año y, antes de fallecer en el mes de junio el afamado y gran deportista José María Zamacois, dueño del gimnasio de su mismo nombre, se constituye la Sociedad Gimnástica Zamacois imitando a la mantenida por los ciudadanos británicos, asociación de carácter polideportivo que aprobará su reglamento el 17 de octubre.
 
HISTORIA DEL CLUB:
 
1898 – 1900

El Hipódromo de Lamiako se convierte en el centro de actividades elegido para todas aquellas prácticas deportivas que precisen de un gran espacio al aire libre, tanto de los británicos como para parte de algunos socios de la Sociedad Gimnástica Zamacois, siendo a partir de 1898 frecuentes los encuentros de fútbol, el deporte de moda en el Reino Unido, durante las mañanas de cada domingo. Con el paso del tiempo y, dada la simbiosis entre aquellos practicantes británicos y bilbaínos, en un momento indeterminado de 1898 se constituye el Athletic Club como resultado del acuerdo de voluntades de todos ellos, asociación que en el futuro se convertirá en patrimonio de la ciudad y que, originariamente, viste camisa partida a dos mitades blanca y azul con pantalón negro y emplea como terreno de juego la campa de Santa Eugenia situada en la barriada de Las Arenas, dentro del término de Getxo.
 
1900 – 1910

Nos encontramos en los inicios del siglo XX y en España empiezan a consolidarse sociedades dedicadas exclusivamente a este deporte en núcleos como Madrid y Barcelona. Son entidades organizadas, con directiva, estatutos y con una mentalidad muy similar a la bilbaína y a la que predomina en los principales países europeos, conscientes de que el asociacionismo deportivo tiene un lugar en la sociedad y que en el futuro será una pieza importante.


A finales de 1900, el joven Carlos Castellanos Jacquet, nieto de un adinerado banquero de origen francés, flanqueado por su hermano Manuel, unos cuantos bilbaínos y un nutrido grupo de británicos, constituye su propia asociación, el Bilbao Foot-ball Club, quien presidida por él mismo se uniforma con camisa y pantalón blanco realizando sus prácticas en el Paseo de Zugazarte. Castellanos lidera un grupo de jugadores que ofrece un gran nivel, siendo frecuentes sus duelos frente al gran rival ciudadano, el Athletic Club, o entre equipos de la misma plantilla que acuden a las inmediaciones de Zugazarte.

Durante el mes de febrero de 1901, desde las tertulias del Café García de la capital vizcaína los distinguidos miembros del Athletic Club, Juan Astorquía, Alejandro Atxa y Enrique Goiri entre otros, conscientes de los movimientos del Gobierno para hacer cumplir la Ley de Asociaciones de 1887, inician la redacción de los estatutos del club en vistas a acreditarse frente al Estado haciendo constar en ellos su constitución en 1898, siendo estos aprobados el 11 de junio. Posteriormente, y con Luís Márquez en la presidencia, culminará todo el proceso el 5 de septiembre cuando quede registrado en el Gobierno Civil provincial. A finales de ese mismo año, el Bilbao F.C., con menos recursos económicos que sus rivales y quien viene ocupando las instalaciones de Lamiako, ofrece a los athléticos la posibilidad de compartir en régimen de alquiler estos terrenos que tanto les constriñen en vistas de repartir gastos, accediendo estos de buen gusto y acabando a los pocos meses por construir un segundo campo.

La rivalidad existente entre ambos se incrementa notablemente sobre el terreno de juego, no así fuera de éste y, en los encuentros disputados entre los dos contendientes el equilibrio es casi total, destacando la habilidad de gran parte de sus miembros con el balón. A principios de 1902 los dos clubs bilbaínos reciben la invitación por parte del conjunto francés Burdigala, de Burdeos, para realizar una serie de encuentros en ambas ciudades, presentándose los clubs vizcaínos en la ciudad gala no con sus respectivas plantillas, sino con un combinado mezcla de bilbaínos y athléticos. Este combinado recibe el nombre de Club Bizcaya (la ortografía del euskera todavía estaba en desarrollo) y se impone en Burdeos por 0-2 y en casa por 7-0, dos guarismos que causan sensación en el resto del país y que producen un notable crecimiento en el ego de los vizcaínos.

Tal es la euforia desatada que mediante el uso de la prensa empiezan a retar al F.C. Barcelona, una sociedad pujante que en Cataluña pisa fuerte, siendo el Bilbao F.C. quien más empeño pone. Todavía no habiendo sido recogido por los catalanes el guante lanzado por la entidad bilbaína, paralelamente a estos acontecimientos en marzo se constituye oficialmente el Madrid F.C. Esta sociedad que practica fútbol desde fines de 1899 desea ser conocida a nivel nacional y con esta finalidad convoca un Concurso en el cual se entregará un importante trofeo en la capital del Reino empleando como excusa la Jura de la Constitución por parte de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, acto al que se invita a lo mejor del país a nivel futbolístico. Tanto Bilbao F.C. como Athletic Club son invitados al torneo y aunque inicialmente aceptan de buen grado por la posibilidad de enfrentarse a los barcelonistas, finalmente a un par de días de concluir el plazo de la inscripción renuncian a lo convenido. Vista la retirada de los vizcaínos los azulgranas también renuncian y en esas, Carlos Padrós, hermano del presidente madridista, a toda prisa intercede para que unos y otros recompongan su actitud en beneficio del Concurso. Tras unos días de intenso diálogo a cuatro bandas donde Padrós ejerce de mediador, los vizcaínos aceptan su presencia bajo la condición de acudir a Madrid con un combinado formado por lo mejor de las dos sociedades inscribiéndose como Vizcaya-Bilbao, aunque en prensa se les trata como Club Bizcaya ó Club Vizcaya e incluso como Vizcaya Athletic Club, comprometiéndose acto seguido los barcelonistas también aunque a regañadientes al ser conscientes de la gran potencialidad que el combinado vizcaíno pueda reunir.

Vizcaya Bilbao 1902
Su alto nivel deportivo y más aún tras juntar lo más destacado de uno y otro club, hace que una vez presentes en Madrid se impongan a todos sus rivales conquistando el torneo. Así pues vencen en el primer encuentro por 5-1 al Club Español de Foot-ball, humillan al New F.C. en el segundo con el escandaloso resultado de 8-1, y vencen en la final al F.C. Barcelona por 2-1. La alineación campeona estaba formada por: Luisón Arana; Enrique Careaga, Pedro Larrañaga; Enrique Goiri, Amado Arana, Luis Silva; Armand Cazeaux, Juan de Astorquia, Lewis Dyer, Ramón Silva y Walter Evans. Los barcelonistas, segundos clasificados, tras la derrota vierten su ira en prensa alegando que no se han podido enfrentar en igualdad de condiciones a Athletic Club y Bilbao F.C. por separado como hubiera sido lo justo, sino a un combinado de ambos muy potente, aunque esta condición no tiene grandes repercusiones porque había sido aceptada por los azulgranas previamente para poder disputar el torneo.

Durante la primera década del Siglo XX el fútbol bilbaíno es, junto al barcelonés, el más aventajado de todo el país y en la ciudad, al margen de Bilbao F.C. y Athletic Club, los centros educativos se convierten gracias a sus modernos métodos de enseñanza en auténticos semilleros de grandes futbolistas. La Campa de los Ingleses, nombrada así por asentarse en ella un cementerio protestante donde reposan los cuerpos de muchos trabajadores británicos procedentes de las industrias cercanas y la popularísima naviera MacAndrews, se transforma para los escolares y jóvenes locales en un templo con el mismo alcance que tiene Lamiako para los athléticos, siendo sus tierras firme testigo de las carreras, patadas, pases, paradas y goles de muchachos que juegan asociados bajo diversas denominaciones como el Vasconia Foot-ball Club, formado por estudiantes escolapios, el Aurrerá, con alumnado de la Universidad de Deusto, el propio Universidad Foot-ball Club, incluso The Rival, constituido con alumnos lasalianos quienes mantendrán una fuerte pugna con el Vasconia F.C.
La pasión bilbaína por el fútbol no se detiene en el fútbol escolar y a orillas del Río Nervión surgen otros clubs fundamentados en gente joven cuyo mayor éxito es propagar un deporte que empieza a calar en todo el país. Sociedades como el Unión Foot-ball Club, constituido alrededor de 1903 y quien años después será protagonista de una combinación transitoria con el Athletic Club que facilite la consecución del segundo puesto en el Campeonato de España de 1907, el Iberia Foot-ball Club, el Hispania Foot-ball Club, el prometedor y a la vez poco afortunado Vizcaya Foot-ball Club, llamado a ser el segundo club en importancia a nivel local, junto a Euskeria Foot-ball Club y Hesperia Foot-ball Club, serán claves aunque su pervivencia, más bien demasiado breve.
Tras el Concurso de Madrid las grandes sociedades bilbaínas vuelven a la realidad y ponen de relieve sobre la mesa la existencia de importantes problemas económicos por la falta de pago al corriente de las cuotas de los socios, sobre todo del Bilbao F.C. quien presenta un futuro incierto. A principios de 1903 la situación de los blancos se agrava y se ve aún más crítica tras el fallecimiento de Carlos Castellanos, el principal mentor, pasando la presidencia a Luís Arana quien recoge en sus manos un club deshauciado. Tal es la situación que el 29 de marzo de 1903 los presidentes de ambas sociedades, Juan Astorquia por parte del Athletic Club y Luís Arana por parte del Bilbao F.C., deciden fusionarse en una sola absorbiendo los athléticos a los bilbaínos, decisión que conlleva la disolución del otrora poderoso Bilbao Foot-ball Club.

La gran fortaleza que adquiere el potenciado Athletic Club es considerable y en la primavera de 1903 se adjudican el I Campeonato de España de Clubs de Foot-ball que organiza el Madrid F.C. en el Campo del Hipódromo, precisamente imponiéndose al titular merengue por 2-3 en un torneo que se consolidará como el más importante a nivel nacional hasta que se instaure el Campeonato Nacional de Liga por clubs a finales de los años veinte. El Athletic Club, quien cuenta en la capital española con un importante núcleo de socios de origen vizcaíno, crea en tierras castellanas una sucursal que recibe el mismo nombre, Athletic Club, pero de Madrid, siendo el origen del club colchonero que años más tarde adquirirá independencia respecto a los bilbaínos.
Pese a la conquista de su primer título absoluto a nivel nacional, los blanquiazules no atraviesan un buen momento financiero y se teme por su continuidad pasando por sus miembros la imagen reciente de lo sucedido con el finiquitado Bilbao F.C. Inmersos en una gran crisis, el 15 de noviembre de ese año se convoca una reunión para dilucidar el futuro del club ante la falta de entrenamientos, encuentros y pago de cuotas, optándose afortunadamente por seguir en activo y no repetir errores recientes. Durante los años 1904 y 1905 el Athletic Club no disputa encuentros con otros rivales, pero paradójicamente se adjudica un Campeonato de España, pues en 1904 los participantes madrileños de la Fase Final previa al Campeonato renuncian a jugar por amplias divergencias entre ellos ocasionando la falta de un representante de la capital y el representante catalán, el Club Español de Foot-ball, siguiendo a los madrileños declinan su presencia igualmente, quedando los bilbaínos -quienes no reniegan- campeones sin realizar un solo encuentro. En 1905 y todavía no recuperados de la crisis institucional en la que se hayan inmersos, se presentan al Campeonato de España con una plantilla integrada con jugadores del filial madrileño, perdiendo la Final ante el Madrid F.C. por 0-1. En 1906, ya más recuperados, se plantan en otra Final, esta vez con jugadores vizcaínos, aunque no tienen excesiva fortuna y pierden nuevamente ante el Madrid F.C., en esta cocasión por 1-4.
En 1907 el Athletic Club vive su enésima crisis en pocos años con Ramón Aras en la presidencia presentándose en el Campeonato de España con un combinado denominado Club Vizkaya liderado por E. Sevilla, quien cambia su nombre a la hora de inscribirlo a Vizcaya Club, conjunto en el cual figuran jugadores del Athletic Club bilbaíno y del Unión F.C.. Este torneo se disputa por el sistema de Liguilla a partido único, siendo los resultados de los vizcaínos los siguientes: victoria por 2-3 frente al Madrid F.C., 5-0 frente al Hamilton F.C. de Salamanca, derrota por 2-1 ante el Vigo F.C., y 4-0 a favor frente al Huelva Recreation Club en la última ronda. Al empatar a 6 puntos con el Madrid F.C., se tuvo que disputar un encuentro de desempate, perdiendo la Final ante el conjunto local por 0-1. La alineación de los representantes bilbaínos en la Final fue la siguiente: Larrea, A. Sena, Arzuaga, M. Sena, Simmons, García, Cardenas, Murga, Irizar, Celada y Asuero.
Vizcaya Club 1907
Son tiempos de crisis y los jugadores bilbaínos renuncian a presentarse en Madrid en la edición de 1908, con lo cual el Athletic Club ha de recurrir al uso de la plantilla de la sucursal madrileña, siendo eliminados. En 1909, siguiendo con la moda de hacer combinados para asistir al Campeonato de España, solicitan presentar un combinado con el potente Ciclista F.C. de San Sebastián. Para formalizar tal acuerdo, juegan un partido previo entre ambos en el cual se alinean extranjeros en uno y otro bando de forma no convenida, suscitando un enfrentamiento que de repente acaba con la pretendida combinación y naciendo hasta la actualidad una enconada rivalidad.

1910 – 1920

Durante 1910 existen dos Federaciones Nacionales separadas entre sí, la Federación Española de Foot-ball y la Unión Española de Clubs de Foot-ball, perteneciendo los conjuntos vascos a esta última. El 7 de septiembre de 1909 nace la Sociedad de Foot-ball al cambiar de nombre el Ciclista F.C. de San Sebastián, pero la Unión Española de Clubs no admite entidades con pocos años de vida, con lo cual los donostiarras se inscriben en el torneo con el nombre de otro club, el Vasconia Sporting Club, sociedad de mayor antigüedad, llegando a la Final ante el Athletic Club en la que son derrotados por 0-1.
En 1910 el Athletic Club se traslada al Campo de Jolaseta en Neguri por el aumento de su masa social, adoptando la hoy en día clásica camisa rojiblanca y ganando la Copa de 1911 en su propio feudo ante el C.D. Español de Barcelona por 3-1. Como el Campo de Jolaseta anda distante del propio Bilbao, se decide construir un nuevo campo, ahora en la misma villa, dando como resultado el 21 de agosto de 1913 el estreno del Campo de San Mamés, junto a la Gran Vía bilbaína, con un encuentro entre el Athletic Club y el Racing Club de Irún, con resultado final de empate 1-1 anotando el primer gol Pichichi. En la Copa del Rey se pierde la Final disputada en Madrid ante el Racing Club de Irún: 2-2 tras prórroga en el primer encuentro y 0-1 en el segundo encuentro de desempate. Aún ganarán los bilbaínos tres Copas más mostrando su poderío, la de 1914 ante el España F.C. de Barcelona, 2-1; la de 1915 ante el Real C.D. Español, 5-0; y la de 1916 ante el Madrid F.C. por 4-0. Son los tiempos de: Belauste, Ibarretxe, Pitxitxi, Zubizarreta y Acedo. El Athletic Club consigue también el Campeonato del Norte en las ediciones de 1914, 1915 y 1916; pero a partir de entonces es superado por el Arenas Club de Guecho, quien pasa a disputar la Copa de España.
 
1920 – 1930

Recién estrenados los años veinte, el club conquista el Campeonato del Norte en las ediciones 1920 y 1921, pasando desde 1922 a ser denominado Campeonato de Vizcaya por la separación de Guipúzcoa. El club bilbaíno es el gran dominador de este torneo, ganando también en los años siguientes: 1923, 1924, 1926, 1928 y 1929. En la Copa del Rey perde la Final de 1920 ante el F.C. Barcelona por 0-2, conquistando las ediciones de 1921 ante el Athletic Club de Madrid, ya independizado, con el resultado final de 4-1, y la de 1923 ante el C.D. Europa por 1-0. Socialmente el club gana adeptos y San Mamés se amplia con nuevas gradas. Los rojiblancos que cuentan con Sesúmaga y Sabino en los primeros años, en el segundo lustro ya no consiguen levantar el título de Copa. En 1928 se acuerda formar el Campeonato Nacional de Liga y el Athletic Club como entidad más laureada, entra a formar parte de la Primera División, debutando en la temporada 28/29 con un tercer puesto. En la campaña 29/30 consigue su primer título de Liga sin perder un solo encuentro.

1930 – 1940

Se inicia en la década de los treinta un periodo espléndido, cortado de raíz por la Guerra Civil, en el que se obtendrán numerosos títulos. A nivel regional se conquista el Campeonato de Vizcaya en los años 1931, 1932, 1933 y 1934. En la Copa de España (de la II República entre 1932 y 1936), se obtiene el entorchado en cuatro ocasiones consecutivas: en 1930 ante ante el Real Madrid F.C., 3-2; en 1931 ante el Real Betis Balompié, 3-1; en 1932 ante el F.C. Barcelona, 1-0; y en 1933 ante el ahora Madrid F.C. por 2-1. El Athletic Club cuenta con un equipazo que es base de la Selección Nacional, destacando grandes jugadores como el meta Blasco, Castellanos, Urquizu, Muguerza, Lafuente, Iraragorri, Bata y Gorostiza. En el Campeonato de Liga se convierte en el gran dominador siendo el club más admirado de todo el estado, pues en la temporada 30/31 es Campeón en un triple empate con Real Racing Club de Santander y Real Sociedad de Foot-ball, en la 31/32 es subcampeón a tres puntos del Madrid F.C., en la 32/33 nuevamente subcampeón tras los merengues y en la campaña 33/34 Campeón absoluto. En la temporada 34/35 es cuarto, mientras que en la 35/36 consigue su tercer título de la década.

La Guerra marca profundamente a la institución vizcaína y los acontecimientos políticos propician que, tras unos meses de incertidumbre, gran aparte de la plantilla se integre en el combinado Euskadi, un equipo formado íntegramente por jugadores vascos procedentes de varios clubs que iniciará una gira internacional por varios países durante un par de años y que como si de una selección vasca se tratase, concertará numerosos encuentros hasta que en junio de 1939 acabe su aventura incorporándose algunos de sus jugadores a clubs sudamericanos, colgando las botas otros y volviendo el resto a la península meses o años después.
La Guerra es cruenta con el club y este queda diezmado, no pudiendo acudir a la Copa del Generalísimo de 1938-39 ante la falta de mimbres. En su lugar y desde el club rojiblanco, se compone un equipo que actúa bajo el nombre de Bilbao Athletic Club y que está compuesto por numerosos juveniles y jugadores de la provincia con mucho porvenir. La vida de este equipo es efímera y pronto la sociedad bilbaína recompone su estructura en 1939 para garantizar la continuidad del club. Se incorporan nuevos jugadores, se peina el territorio vasco en busca de talentos y con algunos jugadores en activo del pasado, se arma de nuevo el equipo.

1940 – 1950

Con estos mimbres participa ya en el Campeonato de Liga 39/40, obteniendo el tercer puesto y mejorando en la edición 40/41 en la que es subcampeón. En 1941 cambian de denominación por la ley gubernamental anti extranjerismos, pasando a ser Atlético de Bilbao y abandonando el clásico de Athletic Club. Empiezan a despuntar grandes jugadores como Lezama, Iriondo, Zarra, Unamuno, Panizo y Gaínza, conquistando en la temporada 42/43 el título de Liga. Llega el Atlético copero, y durante la década se adjudican la Copa del Generalísimo en tres ocasiones: la de 1943 ante el Real Madrid C.F., 1-0 con gol de Zarra en la prórroga; la de 1944 ante el Valencia C.F., 2-0 obra de Zarra y Escudero; y la de 1945 igualmente ante el Valencia C.F. por 3-2 con gol de Iriondo en el último minuto; y perdiendo la de 1942 ante el C.F. Barcelona, 3-4 al final de la prórroga; y la de 1949 ante el Valencia C.F., con un ajustado 0-1 anotado por el valencianista Epi.

1950 – 1960

Los años cincuenta, sobre todo a partir del segundo lustro en el cual se consiente la participación de jugadores extranjeros, va a significar la pérdida de potencial frente a los poderosos clubs de Madrid y Barcelona. El Atlético de Bilbao fragua el empleo exlusivo de jugadores nacionales durante este tiempo, vascos en gran medida, consiguiendo llevar esta postura hasta nuestros dias. Son años en los que permanece como aspirante al título, pero la entrada de extranjeros supone un freno a sus aspiraciones. El único título de Liga se obtiene la campaña 55/56, lo que le da derecho a participar por primera vez en la Copa de Europa, en la que es eliminado en octavos ante el Liverpool F.C.. En el torneo de Copa echa el resto y consigue conquistar cuatro títulos: el de 1950 ante el Real Valladolid Deportivo, 4-1; en 1955 ante el Sevilla C.F., 1-0; en 1956 ante el Club Atlético de Madrid, 2-1; y en 1958 ante el Real Madrid C.F., 2-0; perdiendo la Final de 1953 ante el C.F. Barcelona por 1-2. El equipo de finales de los cincuenta es recordado como el de “los aldeanos”, con: Carmelo, Artetxe, Mauri, Uribe, Etura, Arieta y Aguirre.

1960 – 1970

Los años sesenta son mucho más duros en el Campeonato de Liga pues no se obtiene título alguno, todo lo más cercano es el subcampeonato de la temporada 69/70. La entidad bilbaína ha de conformarse con la Copa de 1969 ganada al Elche C.F. tras vencer 1-0, dado que las finales de 1966 y 1967 se pierden ante Real Zaragoza C.D., 0-2 y Valencia C.F., 1-2, respectivamente. Desde la sesión 1965/66 la denominación del club pasa federativamente a ser Club Atlético de Bilbao, paseándola por todo el continente gracias a sus numerosas intervenciones en competición europea. Varias son sus participaciones en la Copa de Ferias, disputando la edición 64/65, y de manera consecutiva las de las temporadas 66/67, 67/68 y 68/69, sin llegar nunca a superar los cuartos de final. Su debut en la Recopa se produce la 69/70, siendo eliminado en dieciseisavos frente al Manchester City F.C., futuro campeón. Con todo, el gran triunfador de la década es el meta Iríbar, apodado el “Txopo”.
 
1970 – 1980

Iniciados los años setenta, en enero de 1971 se efectúa la inauguración de las instalaciones de Lezama, que con una inversión inicial de cuarenta millones de pesetas será base de la cantera bilbaína de la que saldrán tantos jugadores y que se convertirá con el tiempo en un icono. Ese mismo año de 1971 la entidad bilbaína empieza a emplear a nivel federativo su denominación primitiva con vocablos británicos aunque ya lo venía haciendo de modo interno, siendo uno de los pioneros y pasando a ser Athletic Club de Bilbao, paso que posteriormente será oficializado a nivel nacional dando pie en 1973 a la derogación de la Ley que prohibía los extranjerismos. Es precisamente ese año cuando se conquista una nueva edición de la Copa del Generalísimo, ante el C.D. Castellón y por 2-0.
En el año 1977 tienen una nueva oportunidad, pero la desaprovechan al caer en la tanda de penaltis ante el Real Betis Balompié tras empate final de 2-2. Durante esta Final se lanzan veinte penaltis nada menos. En Liga no se obtienen buenos resultados, tan solo pasaportes a la Copa de la UEFA y Recopa, destacando jugadores como: Irureta, Villar, Churruca, Dani, Rojo y Amorrortu, en un año en el que vuelven a ser Athletic Club como antaño. Pero el gran logro es su presencia en la Final de la Copa de la UEFA de 1977 a doble partido, con Koldo Aguirre de entrenador, y tras eliminar a rivales de la talla de: Újpest Dózsa S.C., F.C. Basel, A.C. Milan, F.C. Barcelona y R.W.D. Molenbeek. El rival es la Juventus F.C. de Turín; 1-0 en la ciudad italiana y 2-1 en San Mamés, valiendo doble los goles obtenidos fuera de casa y siendo inútiles los goles anotados por Irureta y Carlos Ruiz.
 
1980 – 1990

Los ochenta significan la vuelta de “los leones” y la obtención de dos títulos de Liga, temporadas 82/83 y 83/84, con Javier Clemente en el banquillo. Ambas se obtienen en el último partido de Liga y suponen una gran alegría para una afición que no la disfrutaba desde 1956. Grandes jugadores como: Zubizarreta, Goikoetxea, De la Fuente, De Andrés, Liceranzu, Patxi Salinas, Noriega, Argote y Sarabia, son sus estrellas, conquistando la Copa del Rey de 1984 ante el F.C. Barcelona por 1-0. La consecución de las dos ligas le permite entrar de nuevo en la máxima competición continental, cayendo la edición 83/84 en octavos ante el futuro campeón, Liverpool F.C., y la 84/85 en dieciseisavos frente al F.C. Girondins de Bordeaux. Tras unos años consiguiendo entrar en competición europea, el Athletic Club sufre un bajón a finales de década por el envejecimiento de su plantilla. San Mamés es sede oficial durante el Campeonato del Mundo de 1982, siendo reformado para la disputa de tal evento.

1990 – 2000

Su gran cantera de Lezama no rinde los frutos esperados durante los noventa, pese a la entrada de nuevos valores procedentes del filial, y el club entra en una crisis evidente de resultados. Dada su condición de club económicamente saneado, en 1992 no entra en el plan de Sociedades Anónimas Deportivas establecido para los clubs endeudados, con lo cual es uno de los cuatro en todo el país que disfruta esta condición en competición profesional. A medida que progresa la década, las clasificaciones son más preocupantes y en la temporada 95/96 se finaliza decimoquinto temiéndose por su descenso a Segunda División, categoría en la que es junto a Real Madrid C.F. y F.C. Barcelona, único club que no ha descendido desde la fundación de la Liga en la temporada 1928/29.
En la campaña 97/98 obtienen el subcampeonato en Liga con jugadores como: Larrazabal, Alkiza, Karanka, Ziganda, Roberto Rios, Lasa y Lacruz, además de poder jugar la campaña 98/99 en la Liga de Campeones. En este torneo comparte grupo con Juventus F.C. de Turín, Galatasaray S.K. de Estambul y Rosenborg B.K. de Trondheim, consiguiendo una victoria, tres empates y dos derrotas que impiden su pase a octavos de final al acabar último de grupo. A destacar que es la primera década en la que no obtiene título alguno, ni en Liga ni en Copa, siendo este último un torneo del que era clásico en todas sus ediciones.
 
2000 – 2010

Estrenado el nuevo siglo, el Athletic Club renueva su plantilla y combina jugadores experimentados con nuevos talentos, destacando piezas como Julen Guerrero, Del Horno, Yeste, Orbaiz y Aranzubia, que tampoco consiguen devolver a la entidad a tiempos pretéritos y gloriosos. Su última participación en competición europea se remonta a la edición 2004/05 en la Copa de la UEFA, superando en primera ronda al Trabzonspor Kulübü, proclamándose campeón de la fase de grupos junto a: F.C. Steaua Bucaresti, Parma F.C., Besiktas J.K., Royal Standard de Liège; y caer eliminado en dieciseisavos frente al F.K. Austria Wien.
Se caracteriza el club vizcaíno por su política de jugadores, siendo el único club profesional que no admite los procedentes del extranjero, centrándose en especial en la contratación de nativos de Euskadi, Navarra, País Vasco francés y jugadores que aunque procedentes de otras regiones, hayan sido formados en su cantera. En la actualidad, el club anda inmerso en una gran crisis deportiva y la escasa salida de talentos les está cargando sobremanera de tensión en cada temporada.
Pese a ello, en la edición de la Copa del Rey de 2009 llegan a la Final ante el F.C. Barcelona disputada en Valencia, perdiéndola por un resultado desfavorable de 1-4 con único gol de Toquero. En la campaña 09/10 ocupan el octavo puesto en Liga tras mostrar su fortaleza en San Mamés, concentrando parte de sus ilusiones en la Europa League en donde entran en la Tercera Ronda Previa ante los suizos del B.S.C. Young Boys: 0-1 en casa y 1-2 en Berna; y en donde superan en Cuarta Ronda al noruego Tromso I.L.: 3-2 en casa y 1-1 en la vuelta; pasando a la Fase de Grupos en donde quedan segundos tras el S.V. Werder Bremen y superan a C.D. Nacional de Madeira y F.K. Austria Wien, con escándalo incluído en la vuelta por el pésimo comportamiento de los aficionados del club vienés. En dieciseisavos son eliminados por el R.S.C. Anderlecht: 1-1 en casa y 4-0 en Bruselas. En la Copa sin embargo son apeados sorpresivamente en dieciseisavos por el Rayo Vallecano de Madrid: 2-0 en la capital y 2-2 en San Mamés.
 
2010 – 2020

En la temporada 10/11 mejoran su rendimiento en Liga y con la llegada y confirmación de nuevos valores son sextos tras un torneo en el que San Mamés es decisivo para sumar puntos y en donde a domicilio muestran una imagen más combativa que en años precedentes, notándose la mano de su técnico Caparrós quien imprime su impronta en el conjunto rojiblanco. La edición 11/12 es magnífica y de la mano del técnico argentino Marcelo Bielsa la afición bilbaína consigue recobrar viejas sensaciones al disponer de hasta dos ocasiones para conseguir un título. Lamentablemente estos no llegan, pero el papel de los vizcaínos es notable. En la Liga de Europa comandan su grupo precediendo a F.C. Red Bull Salzburg, Paris Saint-Germain F.C. y S.K. Slovan Bratislava, eliminando en Dieciseisavos al F.C. Lokomotiv Moscú; 2-1 en la capital rusa y 1-0 en casa, en Octavos al Manchester United F.C.; 2-3 en la ciudad británica y 2-1 en casa, al F.C. Gelsenkirchen Schalke 04 en Cuartos; 2-4 en la ida y 2-2 en casa y al Sporting Clube de Portugal en Semifinales; 2-1 en la ida y 3-1 en casa. En la Final son superados claramente por el Club Atlético de Madrid SAD por 0-3. En el Campeonato de España realizan también un gran torneo y llegan a la Final que se disputa en el Vicente Calderón de Madrid. Allí les espera el F.C. Barcelona quien les derrota igualmente por 0-3. Su comportamiento en Liga es mucho más discreto y terminan décimos.
 
Texto: Vicent Masià © 2009
Última actualización: 2012
 
BIBLIOGRAFÍA:
  • Enciclopedia Fútbol 1950/51. Ángel Rodríguez y Francisco Narbona (1951).
  • Album Nacional de Fútbol. Ediciones Álvarez y López (1947).
  • Athletic Club, 1898-1998: Crónica de una leyenda. Alfonso Carlos Sáiz Valdivieso. Editorial Everest (1998).
  • Historia del Athletic Club. José Mari Múgica, Paco Crespo y Juanjo Baños. Ed. Athletic Club de Bilbao (1985).
  • Historia y estadística del fútbol español. Vicente Martínez Calatrava. Fundación Zerumuga (2002).
  • Historia básica de los principales clubs de fútbol españoles. Vicent Masià Pous (2009).
  • Anuarios de la RFEF.
  • www.elmundodeportivo.es/hemeroteca Diario deportivo.
  • www.lavanguardia.es/hemeroteca Diario.

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